Tomorrowland Winter: El primer gigante entre las montañas

Hace años, solía compartir gran parte de los videos que Tomorrowland subía a las redes, solo por el hecho de la magia que transmitía y esa temática que siempre engancha. Meses después de la confirmación por parte del festival de una edición Winter, un video aparecía en mis recuerdos y me daba que pensar.
¿Es posible que en el momento de la publicación de este video, la organización ya estuviese pensando en un Tomorrowland diferente? Leyendo por encima todos los comentarios, todos trataban un mismo tema: una edición de invierno.

Un 9 de Marzo, Tomorrowland hacía pública la sorpresa y anunciaba un nuevo festival fuera del ya tan conocido Boom. En plenos Alpes franceses, con sede en Alpe D’Huez y continuando por los pueblos de alrededor, tendrías la posibilidad de combinar uno de los mejores festivales del mundo con casi 250 kms de pistas esquiables. Con este anuncio, abría la puerta a una nueva generación de festivales, en el que muchos, o no consiguieron la repercusión pensada, o se quedaron por el camino años atrás.

Trailer oficial del Tomorrowland Winter.

Crecí durante años viendo aftermovies de Tomorrowland. También de TomorrowWorld y Tomorrowland Brasil. Una vez asistes a la edición belga, siempre quieres más. Lamentablemente, para cuando asistí al principal, Brasil y World ya habían desaparecido, por lo que Tomorrowland Winter, era la oportunidad para resacirme de estos 2 últimos.
¡Y que gran oportunidad! Pese a todos los imprevistos en los últimos días debido a las tormentas, llegó a celebrarse sin ningún problema (salvo una evacuación controlada en el Top of the Mountain, el escenario a mayor altitud del festival) y sorprendió positivamente a todos los asistentes. Un recinto a la altura del festival principal, con un Mainstage, aunque de menor tamaño, con muchísima más pirotecnia y con un elemento básico que no aparecía desde Melodia, el rostro del personaje principal del trailer en la parte central.

Espectacular imagen del cierre del Mainstage.

Una de las ventajas que tenía este festival, es que el Mainstage no se definiría como escenario «principal». Podías disfrutar de muchos de los djs en otros escenarios, tanto en el recinto que rodea al Mainstage, como en pistas. Salvo los 3 primeros días en los que el recinto cerraba en torno a las 20:30 y la bienvenida, que se celebraba individualmente en los 4 pueblos, los 3 últimos días de festival tenías actuaciones antes y después del cierre del Mainstage en escenarios cubiertos, debido a las bajas temperaturas y a las altas precipitaciones (en algún momento llegamos a estar en torno a los -9º y en medio de una ventisca).

Warm-up previo al festival, con Yves V, Regi y la dragona del Rose Garden como protagonistas.

Por poner un pero, la distribución de los artistas. Un cartel un pelín corto para tantísimas actuaciones en cada uno de los escenarios y «surprise sets» que carecían de tanta sorpresa. Djs como Armin van Buuren, Yves V, Afrojack o Sunnery James y Ryan Marciano llegaron a pinchar 3 días, e incluso alguno de ellos seguidos, lo que llegaba a ser un poco repetitivo. Aun así, agradecer la presencia de artistas como Dj Snake, tan complicado de ver en Tomorrowland o Vini Vici, en mi opinión, favorito a mejor set y mejor cierre del festival.

Posiblemente, el mejor cierre de la primera edición de Tomorrowland Winter con Vini Vici a los platos.

En resumen, un evento único. Una oportunidad para disfrutar del esquí e incluso compaginarlo con un evento de tal magnitud como es Tomorrowland. Estamos acostumbrados a desplazarnos andando entre los escenarios en cualquier festival y aquí has de hacerlo a través de las pistas en telesilla o esquiando. Te puede caer la nevada del siglo, y aun así, darle un tono más mágico al festival. Más real. Puede ser más duro de vivirlo, es más fácil aguantar un día caluroso que un día tan frío como ocurre aquí, pero ver cubiertos los escenarios con un manto blanco, es otro nivel. Como ya comenté al inicio, esta es la nueva generación de festivales. ¿Tendrán futuro? Puede que sí, puede que no, pero Tomorrowland lo ha conseguido. Es el primer gigante entre las montañas.


Acerca de Erik

Un verano de 2014 me preguntaba como sería un festival de música electrónica y 5 años después, me pregunto que sería de mi sin un festival así regularmente. 

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